Nuvra

Un sistema donde lo que un paciente registra cada día llega a su nutricionista.

Nuvra conecta el registro diario de comidas con el seguimiento profesional: una app mobile para el paciente, un panel web para el nutricionista y la misma información circulando entre los dos.

Visitar Nuvra
Rol
Founder & Product Designer
Año
2026
Alcance
Estrategia de producto · UX/UI · Mobile · Web · Desarrollo asistido por IA
Estado
MVP funcional
Pantalla diaria de la app de Nuvra con las calorías del día, el objetivo y la primera comida registrada.
Paciente · Mobile
Panel web de Nuvra con el estado de los pacientes del día y las fichas de los primeros tres.
Nutricionista · Web

La nutrición no pasa en la consulta

La consulta ocurre cada varias semanas. La alimentación ocurre todos los días.

Nuvra nace de cruzar dos cosas que hoy funcionan por separado: el registro diario de lo que alguien come y el seguimiento que un nutricionista hace en consultas espaciadas.

El paciente genera información todos los días. El profesional trabaja con encuentros puntuales. Entre una consulta y la siguiente, esa información queda en el teléfono del paciente o depende de lo que pueda reconstruir de memoria cuando vuelve.

La oportunidad no era construir otra app de calorías. Era conectar los dos tiempos: que lo que se registra a diario llegue como información útil a quien acompaña el proceso.

ConsultaConsulta

En el medio quedan las comidas, las decisiones y las dudas de todos los días: el material con el que después se trabaja en la consulta.

Dos aplicaciones, un solo sistema

Nuvra no es una app con un panel de administración al lado. Son dos experiencias diferentes, pensadas para dos trabajos distintos, sobre la misma información.

Definir esa relación fue la primera decisión de arquitectura: qué produce cada lado, qué necesita ver el otro y en qué momento la información cruza. El paciente registra y consulta su día. El profesional lee, interpreta y devuelve. Ninguno de los dos usa la herramienta del otro.

Cómo circula la información
  1. 01Paciente

    Registra una comida desde el teléfono.

  2. 02Sistema

    El registro queda disponible dentro del seguimiento.

  3. 03Nutricionista

    Ve el día de esa persona en su panel.

  4. 04Nutricionista

    Deja una observación sobre lo registrado.

  5. 05Sistema

    La observación queda asociada a esa comida.

  6. 06Paciente

    La lee en su día, sin salir de la app.

Pantalla de la app donde el paciente ingresa un código de seis caracteres para vincularse con su nutricionista.
El paciente se vincula con un código de seis caracteres que le da su profesional.
Bloque del perfil de la app que muestra el nutricionista asignado al paciente y el estado del vínculo.
Desde ese momento el profesional queda visible dentro del perfil del paciente.

Lo importante es que la relación entre paciente y profesional existe explícitamente dentro del sistema: sin ese vínculo no hay a quién mostrarle un registro, y con él todo lo que el paciente carga tiene destinatario.

Registrar una comida no debería ser una tarea

El registro manual es la parte más costosa de cualquier app de alimentación: buscar el alimento, elegir la variante correcta, calcular la cantidad, cargar los macronutrientes. Todos los días, varias veces por día.

Decidí resolver ese momento con una foto: la IA estima calorías y macronutrientes, y esos valores llegan cargados en el formulario.

La IA acá no es una función para mostrar: reduce el costo de una tarea que hay que repetir todos los días, y de esa repetición depende que exista información para el seguimiento.

De la foto al registro
01Análisis
La foto de un plato dentro de la app con la indicación de que se está analizando con IA.
La foto se analiza apenas se carga, sin pedir nada más.
02Estimación
Formulario de registro con el tipo de comida elegido y los campos de calorías y macronutrientes ya completados por el análisis.
Calorías y macronutrientes llegan cargados, no en blanco.
03Registro
La comida ya guardada dentro del listado del día, con su foto, sus calorías y sus macronutrientes.
La comida queda en el día de esa persona.
Campos editables de calorías, proteínas, carbohidratos y grasas con la leyenda que indica que es una estimación automática corregible antes de guardar.
El texto de la propia interfaz: estimación automática, corregible antes de guardar.

La estimación llega editable. El registro sigue siendo del usuario.

Una estimación a partir de una foto no puede presentarse como un dato exacto: si el sistema se equivoca y la persona no puede intervenir, el registro deja de ser confiable para las dos personas que dependen de él.

Resumen del día en la app: calorías consumidas contra el objetivo, proteínas, carbohidratos, grasas y cantidad de comidas registradas.
Registro tras registro, el día del paciente se vuelve un dato: consumo contra objetivo, macros y comidas cargadas.

La información no termina en el teléfono

Del lado del nutricionista el problema deja de ser registrar y pasa a ser leer. Alguien con varios pacientes activos no necesita ver todo lo que cada uno cargó.

Por eso el panel trabaja en dos niveles, y cada uno existe para responder una pregunta distinta. No son dos pantallas del mismo tamaño de problema.

¿Quién necesita mi atención hoy?

El panel general no muestra comidas: muestra estados. Pendiente de revisión, fuera de objetivo, bajo registro o sin actividad ordenan la lista antes de que el profesional abra nada. La decisión de información acá fue mostrar menos por paciente para poder mostrarlos a todos.

Panel general con el total de pacientes activos, los que están al día, los que no fueron revisados y los que están fuera de objetivo, seguido de las fichas de cada paciente.
Panel general: cada paciente con su estado, su día y lo que queda por revisar.

¿Qué está pasando con esta persona?

El detalle individual sí entra en el día: calorías y macronutrientes contra el objetivo, la evolución de las últimas dos semanas, los objetivos cargados y la próxima sesión. Es la vista donde el profesional se prepara para hablar con alguien.

Detalle de una paciente con sus calorías y macronutrientes del día, la evolución de los últimos catorce días, sus objetivos y la próxima sesión agendada.
Detalle del paciente: el día, la evolución y el seguimiento.

Diseñar seguimiento, no juicio

La primera versión resolvía la devolución con dos acciones: el nutricionista podía aprobar o rechazar cada comida registrada. Sobre el papel cerraba: el profesional revisa, el paciente recibe una respuesta.

Varios nutricionistas probaron el MVP y ese fue el punto que más comentarios trajo. Un veredicto binario sobre lo que alguien comió no se parece a cómo trabajan: una consulta no aprueba ni rechaza platos, revisa un período y devuelve una observación. Y del lado del paciente, un rechazo en el teléfono es difícil de leer como acompañamiento.

Cambié la interacción. Hoy el eje del panel es revisar: los estados hablan de comidas sin revisar, y lo que llega al paciente es un mensaje de su nutricionista dentro del registro.

Primera versión

Aprobar / Rechazar

Después del feedback profesional

Revisar / Observar

No fue un cambio de copy: cambió qué se espera del profesional y qué recibe el paciente por haberlo registrado.

Ficha de una paciente en el panel, marcada como pendiente de revisión y con el aviso de dos comidas sin revisar.
Del lado del profesional, lo pendiente es una revisión.
Comida registrada en la app con sus calorías, sus macronutrientes y debajo un mensaje escrito por la nutricionista.
Del lado del paciente, lo que llega es un mensaje dentro de la comida que registró.

Ahí se cierra el recorrido. Lo que alguien registró un martes vuelve como una observación de su nutricionista, sin esperar a la próxima consulta.

El MVP está construido y funciona.

Además de definir el producto y diseñar las dos experiencias, construí Nuvra hasta un MVP funcional mediante desarrollo asistido por IA con Claude Code.

Pensar el concepto, definir la arquitectura entre paciente y profesional, diseñar la interfaz y construirla fueron partes del mismo trabajo. Cada decisión se pudo probar sobre un producto que corre, no sobre una pantalla.

Eso también es lo que hizo posible iterar cuando los nutricionistas devolvieron sus comentarios: el cambio se pudo hacer en el producto, no en un archivo de diseño.

Qué incluye el MVP
Paciente · Mobile
  • Vinculación con un nutricionista por código
  • Registro de comidas con foto
  • Estimación de calorías y macronutrientes con IA, editable antes de guardar
  • Día, objetivos y comidas registradas
  • Observaciones del nutricionista sobre cada registro
Nutricionista · Web
  • Panel con el estado de todos los pacientes
  • Estados de revisión y de objetivo
  • Detalle individual por paciente
  • Calorías, macronutrientes y evolución
  • Objetivos y próxima sesión
  • Observaciones sobre los registros

Probado por profesionales, todavía no por pacientes

Varios nutricionistas usaron el MVP y me devolvieron comentarios. Ese feedback fue la fuente real de las iteraciones del producto, incluida la más importante: la que cambió la lógica de aprobación por una de revisión.

No fue un estudio de research ni un test con usuarios finales, y no quiero presentarlo como si lo fuera: fueron profesionales usando un producto funcional y diciéndome qué no cerraba con su forma de trabajar.

Nuvra todavía no fue probado con pacientes reales. Esa es la parte que falta, y es la que decide si el sistema sirve.

Lo verificado hasta acá

  • El MVP funciona de punta a punta, en mobile y en web.
  • Nutricionistas reales lo usaron y devolvieron comentarios.
  • Ese feedback produjo cambios concretos en el producto.

Lo que falta validar

  • Qué pasa cuando alguien registra todos los días durante semanas.
  • Si el seguimiento entre consultas cambia algo en una relación profesional sostenida.
  • Qué parte del sistema genera suficiente valor como para sostener un negocio.

Diseñar un sistema es decidir qué ve cada uno.

Nuvra me obligó a pensar más allá de una interfaz: dos usuarios distintos, dos dispositivos y una sola información que tenía que significar cosas diferentes de cada lado.

Lo que más me enseñó no fue la IA ni el panel, sino haber diseñado una interacción razonable que igual estaba mal, y haberla cambiado porque las personas que iban a usarla me explicaron por qué.

Volea
Estrategia de producto · UX/UI · SaaS · 2026